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El láser aplicado a la restauración.
Amaya de la Hoz Herranz y Marta Herranz Plaza
2/5/2004


La limpieza de una obra de arte tiene como objetivo eliminar de su superficie la suciedad y los productos nocivos que aceleran su deterioro. El proceso debe estar bien controlado en cada una de las fases, debiendo ser, al mismo tiempo, graduable y selectivo (eliminándose sólo lo que se desee). El uso del láser en el ámbito de la restauración ha visto su expansión en estos últimos años, precisamente, gracias a sus ventajas en este terreno; entre ellas, la ausencia de impacto y abrasión en el material original, uniformidad en la limpieza, pleno control en su utilización y la inexistencia de productos residuales.

Se trata de un instrumento capaz de producir radiaciones luminosas altamente energéticas que llegan a vaporizar los depósitos orgánicos contenidos en costra y suciedad de la piedra, sin afectar para ello al material original. Se enfoca mediante un haz pulsado de una longitud de onda en la región del infrarrojo cercano. Puede eliminar costras de entre 1 y 2 mm. sin dañar el material original, permitiendo actuar sobre elementos de labra de gran delicadeza sin necesidad de consolidación previa, o incluso en avanzado estado de degradación, ya que la ausencia de contacto con el material le confiere una nula agresividad física (a diferencia del resto de tratamientos mecánicos o químicos de limpieza).

Sin embargo, hay que tener en cuenta también ciertos inconvenientes a la hora de seleccionarlo como método de limpieza. Al tratarse de un procedimiento basado en la discriminación de colores (ataca las zonas oscuras, al absorber éstas la longitud de onda producida por el láser), la existencia de policromías y patinaturas pueden verse afectadas en algunos casos. La elección del tipo de instrumento es también fundamental : un láser de impulsos "breves" (duración de nanosegundos) consigue una brusca elevación de temperatura que provoca una onda de choque ultrasónico, separando la suciedad del sustrato pétreo a la vez que la vaporiza. El tiempo de interacción es tan breve que no permite la propagación del calor, evitando este factor de riesgo que existe, en cambio, en los láser de impulsos "largos" (duración de microsegundos). A esto hay que añadir que se trata de un proceso lento y de elevado coste económico, por lo que en ocasiones es necesario relegarlo a ciertas zonas de la obra, en peor estado, limpiando el resto de la superficie con otro tipo de métodos adecuados.

Aunque su uso en restauración se remonta a los años setenta con J. F. Asmus, en Italia, su inicio oficial hay que situarlo en 1992, al utilizarse en el pórtico de la Mère Dieu situado en la fachada occidental de la catedral de Amiens (Francia). En España, fachadas como la de la Sede Central del Banco de España, en Madrid, o el Palacio de Santa Cruz en Valladolid son otros de los múltiples ejemplos existentes.


Bibliografía

- Svelto, O.: The principles of laser, Plenum Press, 1984.

- Bertolotti, M.: Masers and laser, Adam Hilger, 1983.

- Yariv, A.: Optical Electronics, Holt, 1985.

- VV.AA.: Iglesia de las Francesas. Establecimiento y difusión de una metodología comparada para la limpieza de soportes pétreos de valor artístico : Aplicación de la técnica láser. Centro de Tecnología láser, Valladolid.