

NOVEDADES BIBLIOGRÁFICAS
El
maestro del Prado y las pinturas proféticas
Javier Sierra, Editorial
Planeta, Barcelona, febrero, 2013
Al
más puro estilo de los relatos de enigmas de Javier Sierra, este
nuevo libro presenta un apasionante recorrido por las historias más
desconocidas y secretas de una de las pinacotecas más importantes
del mundo, el Museo del Prado.
Para llevar a cabo el viaje iniciático que narra El maestro
del Prado, el autor urde una trama apasionante que tiene como hilo
conductor la presencia y las enseñanzas del doctor Luis Fovel,
un hombre misterioso al que un jovencísimo Sierra conocerá
una tarde de finales de 1990 frente a La Perla, una de las mejores tablas
de Rafael. A partir de ese encuentro, Fovel recorrerá con él
las salas del museo y le descifrará los enigmas que esconde su
colección renacentista, proporcionándole una serie de
pautas que llevarán al escritor mucho más lejos de lo
que nunca hubiera imaginado.
Se trata de una fascinante historia de cómo un aprendiz de escritor
aprendió a mirar cuadros y a entender unos mensajes ocultos que
difieren de la ortodoxia de la Iglesia católica.
Este relato comienza con los primeros fríos de diciembre
de 1990. He dudado mucho, muchísimo, sobre la conveniencia
de publicarlo, sobre todo porque se trata de una aventura de fuertes
connotaciones personales. Es, en definitiva, la pequeña
historia de cómo un aprendiz de escritor fue enseñado
a mirar un cuadro.
Como sucede con todas las grandes peripecias humanas, la mía
también arranca en un momento de crisis. En aquel inicio
de década, yo era un joven de provincias de diecinueve
años recién llegado a Madrid que soñaba con
abrirse camino en una ciudad llena de posibilidades. Todo parecía
bullir a mi alrededor y tenía la impresión de que
el futuro de nuestra generación comenzaba a dibujarse más
rápido de lo que éramos capaces de percibir. Los
preparativos para las olimpiadas de Barcelona, la Exposición
Universal de Sevilla, la construcción del primer tren de
alta velocidad, la aparición de tres nuevos periódicos
nacionales o la llegada de la televisión privada eran la
parte más visible de ese hervidero. Y aunque estaba seguro
de que alguna de esas transformaciones exteriores iba a terminar
afectándome, nada de aquello resultó importante
para mí. Iluso, creía que la posibilidad de ganarme
un hueco en el mundo de la comunicación —con el que
flirteaba desde que era un niño— estaba a las puertas.
De hecho, desde que me instalé en la capital hice lo imposible
por visitar emisoras de radio, platós, ruedas de prensa,
presentaciones de libros y redacciones de medios, tanto para conocer
a los periodistas que admiraba como para hacerme a la idea de
lo que iba a ser mi profesión.
Pero aquel Madrid pronto se convirtió en un lugar de alto
voltaje.
El
tango de la Guardia Vieja
Arturo Pérez-Reverte,
Alfaguara, Madrid, noviembre, 2012
Se
trata de un asombroso compendio de amor y aventuras que nos lleva de
un peligroso galpón en Buenos Aires, donde se baila el tango
sin adulterar, el tango del título, a las intrigas en un torneo
internacional de ajedrez en Sorrento durante la guerra fría,
pasando por un asunto de espionaje en Niza con el trasfondo de la guerra
civil española, los protagonistas son Max Costa, un apuesto vividor
de encantadora sonrisa, bailarín de salón y ladrón
de guante blanco a lo Rocambole o Lupin, y Mercedes Inzunza, Mecha,
una bella mujer de la alta sociedad cuyas vidas se cruzan en tres intensos
momentos a lo largo de cuatro décadas del siglo XX.
El hilo conductor de la novela es la confrontación entre esos
dos personajes, sus sentimientos, recelos, memorias. Aunque hay acción
y sexo, turbio y no tanto, y espionaje, y guerra, y ruleta, y ajedrez,
y tango. Pero todo eso está en segundo plano, es el telón
de fondo sobre el que dialogan los dos protagonistas, testigos uno del
otro, a lo largo de esa historia de amor y memoria en tres momentos
de la historia europea.
El tercer protagonista es esa Europa que desaparece, y que el Pérez-Reverte
ha documentado con un detalle extraordinario, sembrando la narración
de precisas referencias significativas a la moda, los usos y costumbres,
las marcas, las músicas, las lecturas, los hoteles y los acontecimientos
que caracterizaron cada periodo al que nos lleva: los años veinte
(1928), los treinta (1937) y los sesenta (1966), cuando la pareja protagonista
son ya sexagenarios.
La
última vez que vi París
Lynn Sheene, Editorial Planeta,
Barcelona, mayo, 2012
Mayo
de 1940: Claire Harris huye de Manhattan con la tierna idea de empezar
una nueva vida en París. Pero sus planes se truncan cuando ve
a los soldados nazis desfilando bajo el Arco de Triunfo: la ocupación
alemana ha comenzado. Su única opción es trabajar en una
floristería bajo la atenta mirada de madame Palain.
A cambio de documentación falsa, Claire empieza a colaborar con
la Resistencia francesa. A pesar del peligro que esto supone, la joven
florista descubre la eterna belleza de la Ciudad de la Luz mientras
la explora en compañía de Thomas Grey, un misterioso inglés
que también trabaja para la Resistencia. La valentía y
la inteligencia de Claire la convierten en seguida en una eficiente
espía, y sus valores cambiarán al ser testigo del valeroso
espíritu de los parisinos.
Sin embargo, la decepción y la traición la fuerzan a huir
de nuevo, esta vez para pelear por el hombre al que ama. Claire sólo
reza para reunir el coraje y la firmeza suficientes para volver a ver
París algún día….
Baría
City Blues
Carmelo Anaya, Editorial
Almuzara, Córdoba, febrero, 2012
Se
trata de la última novela del abogado y experto en criminología,
Carmelo Anaya. Es una historia de género en la que se da a conocer
al comisario Carrillo de la Jefatura de Policía de Baria, una
ciudad ficticia del levante almeriense, quien tendrá que resolver
un extraño asesinato.
El autor despliega en esta obra sus genuinas dosis de ironía
y mordacidad para desvelar al lector el reverso más turbio del
poder establecido. A una indagación sobre los límites
del amor, Baria City Blues añade una intriga absorbente que logra
que cada página contenga una revelación, una nueva vuelta
de tuerca en la trama. Una novela negra canónica, que se bebe
con fruición hasta alcanzar un desenlace sorprendente.
La historia comienza cuando un anónimo recibido en la comisaría
de Baria pone al comisario Carrillo sobre la pista de un posible asesinato
cometido un año atrás: un atropello, el de una mujer a
la salida de un restaurante, que pudo ser intencionado. Un padre vencido
por el dolor y el rencor; un detective privado tan sagaz como ambicioso;
una secretaria devota y, sobre todo, una mujer que no puede contener
el amor que alienta en su corazón. Una investigación que
se enredará paulatinamente hasta hacer que los implicados en
la misma se conviertan en auténticas alimañas.
Laila
Winter y el corazón de las sombras
Bárbara G. Rivero,
Editorial Toromítico, Córdoba, diciembre, 2011
Se
trata del último libro de la saga de fantasía escrita
por la autora gaditana Bárbara G. Rivero, quien culmina con esta
entrega una tetralogía que viene haciendo las delicias de los
lectores desde el año 2008, fecha en la que apareció el
primer volumen que inauguraría esta serie.
Laila Winter es una chica que está a punto de cumplir los 16
años y tiene un pequeño problema, su pelo es de color
verde, siendo motivo de rechazo y burlas. El día de su cumpleaños,
su padre le regala un libro muy especial, que guarda un misterio escondido
en sus páginas en blanco. Ese misterioso libro es la llave de
entrada a Solarïe, el reino de los cinco soles. Un mundo lleno
de intrigas y peligros del que no querrá regresar, ya que gracias
a la ayuda de tres hadas muy peculiares comienza a vivir un intenso
y emocionante viaje que culmina con la cuarta y última entrega
Laila Winter y el corazón de las sombras.
Laila Winter es la protagonista de una historia de hadas ambientada
en la actualidad, donde la escritora, con una prosa cuidada y elegante,
recrea atmósferas tan fabulosas como las de Michael Ende, J.K.
Rowling o Terry Pratchett. Se trata de una serie rompedora con los convencionalismos
y cánones que marcan las líneas maestras de la literatura
fantástica actual, al sumergir al lector en ambientes sutiles
y peligrosos donde las hadas ya no recogen flores y pululan con su varita
por mundos idílicos esperando ser la madrina de una princesa
que desea ser besada por un príncipe. En los mundos de Bárbara
G. Rivero, si no te andas con cuidado, tus ojos pueden acabar metidos
en un frasquito.
Intriga, aventura, amor y grandes dosis de fantasía volverán
a ser los ingredientes que inunden las páginas del libro que
cierra la serie, en la que se desvelarán todos los misterios
que han rodeado a su protagonista y a sus tres infatigables amigas.
Todas las tramas urdidas a lo largo de la serie encajarán como
un puzzle con una auténtica maestría.
El
prisionero del cielo
Carlos Ruiz Zafón,
Editorial Planeta, Barcelona, noviembre, 2011
Los
héroes de La Sombra del Viento, Daniel Sempere y su
amigo Fermín, regresan de nuevo a la aventura para afrontar el
mayor desafío de sus vidas. Justo cuando todo empezaba a sonreírles,
un inquietante personaje visita la librería de Sempere y amenaza
con desvelar un terrible secreto que lleva enterrado dos décadas
en la oscura memoria de la ciudad.
Al conocer la verdad, Daniel comprenderá que su destino le arrastra
inexorablemente a enfrentarse con la mayor de las sombras: la que está
creciendo en su interior. Rebosante de intriga y emoción, El
Prisionero del Cielo es una novela donde los hilos de La Sombra
del Viento y El Juego del Ángel convergen a través
del embrujo de la literatura y nos conduce hacia el enigma que se oculta
en el corazón del Cementerio de los Libros Olvidados.
Barcelona, diciembre de 1957
Aquel año a la Navidad le dio por amanecer todos los días
de plomo y escarcha. Una penumbra azulada teñía
la ciudad, y la gente pasaba de largo abrigada hasta las orejas
y dibujando con el aliento trazos de vapor en el frío.
Eran pocos los que en aquellos días se detenían
a contemplar el escaparate de Sempere e Hijos y menos todavía
quienes se aventuraban a entrar y preguntar por aquel libro perdido
que les había estado esperando toda la vida y cuya venta,
poesías al margen, hubiera contribuido a remendar las precarias
finanzas de la librería.
—Yo creo que hoy será el día. Hoy cambiará
nuestra suerte —proclamé en alas del primer café
del día, puro optimismo en estado líquido.
Mi padre, que llevaba desde las ocho de aquella mañana
batallando con el libro de contabilidad y haciendo malabarismos
con lápiz y goma, alzó la vista del mostrador y
observó el desfile de clientes escurridizos perderse calle
abajo.
Sevilla
Misteriosa
José Manuel Frías,
Editorial Almuzara, Córdoba, octubre, 2011
En
esta guía el lector va a conocer la Sevilla de los edificios
oficiales encantados, de los hospitales con embrujo, de los lugares
malditos y enclaves mágicos de toda la provincia, de las manifestaciones
marianas, de los avistamientos OVNI, de los encuentros con humanoides,
de los fenómenos religiosos, de los sucesos insólitos,
y hasta de las lluvias imposibles. Una Sevilla diferente y desconocida
que ahora sale a la luz para disfrute de los amantes de lo enigmático
y lo heterodoxo.
José Manuel Frías se detiene, entre otros sucesos, en
la historia de la tragedia del Bazar España en la que murieron
cinco personas al derrumbarse un muro del edificio el 31 de diciembre
de 1998. Una calamidad que a día de hoy, según los vecinos
del nuevo inmueble que se construyó en el mismo lugar del accidente,
se manifiesta en forma de llantos, ruidos, así como con la presencia
de sombras errantes por los pasillos.
Este y muchos casos más son los que completan un enigmático
libro capaz de extraer historias, en gran medida desconocidas, que cuentan
hechos extraños como los ocurridos en el antiguo Teatro Álvarez
Quintero, en el solar donde estuvo antaño el Equipo Quirúrgico
Municipal, en el antiguo cine Fantasio o en los almacenes comerciales
de Vilima.
De
acero
Silvia Avallone, Editorial
Alfaguara, Madrid, septiembre, 2011
El
Mediterráneo, la luz, la isla de Elba al fondo… Y sin embargo,
en la ciudad industrial de Piombino tener catorce años no es
fácil. Si tu padre se parte la espalda en las acererías
que proporcionan pan y desesperación a media ciudad, lo máximo
que puedes desear es una tarde en la playa, o tener un hermano que sea
el jefe de la pandilla. Lo saben bien las inseparables Anna y Francesca.
Cuando el cuerpo empieza a cambiar no hay alternativa: o te escondes
y te quedas fuera, o usas con violencia tu belleza y confías
en que te ayude a ser alguien. Ellas lo intentan, convencidas de que
para sobrevivir basta con luchar. Pero la vida es feroz. Y cuando llega
el amor, las pocas certezas se pierden, y hasta la amistad duele.
Una novela que enseña a los jóvenes el valor del sexo
y la amistad, y a los adultos, quiénes son verdaderamente sus
hijos.
Primera parte
Amigas del alma
1.
En el círculo desenfocado de la lente la figura, sin cabeza,
apenas se movía.
Un jirón de piel en primer plano, a contraluz.
Aquel cuerpo había cambiado de un año para otro,
despacio, debajo de la ropa. Y ahora en los prismáticos,
en verano, explotaba.
El ojo, desde lejos, mordisqueaba los detalles: el lazo de la
parte de abajo del bikini, un filamento de alga en un costado.
Los músculos tensos encima de la rodilla, la curva de la
pantorrilla, el tobillo manchado de arena. El ojo se agrandaba
y enrojecía a fuerza de excavar en la lente.
El cuerpo adolescente salió de un salto del campo visual
y se arrojó al agua.
Un instante después, reajustado el objetivo, calibrado
el foco, reapareció dotado de una espléndida melena
rubia. Y una carcajada tan violenta que incluso desde aquella
distancia, aunque fuera sólo mirándola, te sacudía.
Era como meterse de verdad entre esos dientes blancos. Y los hoyuelos
de las mejillas, y el hueco entre los omoplatos, y el del ombligo,
y todo lo demás.
Ella estaba jugando como cualquiera a su edad, sin sospechar que
estaba siendo observada. Abría la boca. ¿Qué
estará diciendo? ¿Y a quién? Se zambullía
al encuentro de una ola, volvía a salir del agua con el
triángulo del sujetador descolocado.
Una picadura de mosquito en el hombro. La pupila del hombre se
contraía, se dilataba como bajo los efectos de algún
estupefaciente.
Enrico miraba a su hija, era más fuerte que él.
Espiaba a Francesca desde el balcón, después de
comer, cuando no estaba de turno en la planta siderúrgica
Lucchini. La seguía, la estudiaba a través de las
lentes de los prismáticos de pesca. Francesca chapoteaba
en la orilla con su amiga Anna, se perseguían, se tocaban,
se tiraban del pelo, y él ahí arriba, clavado con
el cigarro en la mano, sudando. Él, gigantesco, con la
camiseta empapada, con el ojo muy abierto, atareado bajo ese calor
de locos.
La vigilaba, o eso era lo que decía, desde que empezó
a ir a la playa con ciertos chicos mayores, ciertos elementos
que no le inspiraban confianza alguna. Que fumaban, que seguro
que hasta se hacían porros. Y cuando le hablaba a su mujer
de esos inadaptados con los que estaba su hija, gritaba como un
poseso. ¡Se hacen porros, se chutan cocaína, trafican
con pastillas, se quieren follar a mi hija! Esto último
no lo decía explícitamente. Daba un puñetazo
a la mesa o a la pared.
Pero quizá hubiera adquirido la costumbre de espiar a Francesca
antes: desde que el cuerpo de su niña parecía haberse
descamado y había ido adquiriendo gradualmente una piel
y un olor precisos, nuevos, tal vez, primitivos. Se había
sacado de la manga, la pequeña Francesca, un culo y un
par de tetas irreverentes.
Los huesos de la pelvis se le habían arqueado, formando
un tobogán entre el busto y el abdomen. Y él era
su padre.
La
última mujer de Australia
Francisco Villarrubia, Editorial
Almuzara, Córdoba, septiembre, 2011
La
novela narra cómo un extraño microorganismo se extiende
por el territorio australiano infectando a la población masculina.
Sus efectos son una progresiva degeneración de las habilidades
cognitivas, una elevación de la agresividad hasta límites
insospechados y, lo que deja perplejos a científicos de todo
el mundo, un odio extremo hacia las mujeres, tan extremo que deriva
en su exterminio sistemático.
Su autor ha logrado una obra intensa, con personajes verosímiles,
de carne y hueso, que propician la inmersión del lector en la
madeja de una trama absorbente y apocalíptica, siguiendo la estela
de autores de la talla de Ray Bradbury, Richard Matheson o Cormac McCarthy.
Como ellos, esta obra desnuda aspectos candentes y lacerantes de la
realidad social de nuestro tiempo, así como los recovecos más
insospechados de la naturaleza humana. Se trata de una novela de acción,
con multitud de incidencias, que, no obstante, invita al mismo tiempo
a la reflexión.
La última mujer de Australia describe la impotencia de la comunidad
internacional para detener a un ejército infectado por un virus
misógino y formado por diez millones de hombres, que practican
el exterminio sistemático de la mitad de la población.
Un año después del inicio de la epidemia el holocausto
parece a punto de consumarse, pero Verónica Southgate, autodenominada
la última mujer de Australia, intenta sobrevivir a un infierno
en el que no es más que una liebre en un mundo de lobos.
En su huida conocerá a Jordan, un inmune que ha sido testigo
impotente de la aniquilación perpetrada; Elwin, un infectado
que, atormentado por un trauma de su infancia, es incapaz de hacer daño
a las mujeres; y Rex, un musculoso homosexual, también víctima
de la persecución.
Acompañada por esos tres hombres, Verónica recorre en
su huida el continente -un Sidney convertido en gigantesca ratonera;
Maralinga, el último santuario para mujeres, enclavado en una
zona del desierto de Nullarbor contaminada por los ensayos nucleares
del ejército británico-, buscando un modo de escapar a
la sentencia dictada sobre su cabeza.
Bipolar
Elena Méndez, Linajes
Editores, México, julio, 2011
Se
trata de un libro compuesto por 21 cuentos que nos hablan sobre personajes
con trastorno afectivo bipolar (padecimiento anteriormente conocido
como psicosis maniacodepresiva). Está dividido en dos apartados:
‘El cuerpo del delito’, donde se aborda la fase maniaca;
y ‘Tal vez morir en soledad’, que alude a la fase depresiva.
Dicho trastorno no se nombra explícitamente, sino que se permite
que el lector lo deduzca, basado en el comportamiento de los personajes,
que suelen moverse en la clandestinidad y ejercer las más inusitadas
transgresiones.
Las temáticas abordadas son, entre otras: el amor, el erotismo,
la soledad, la amistad, la muerte… todo lo que rodea al ser humano
y lo hace ser como es.
También hay una fuerte crítica social, enfocada, sobre
todo, a la doble moral y la hipocresía.
El estilo de la autora muestra una enorme influencia de autores como
Julio Cortázar, José de la Colina y Élmer Mendoza,
particularmente en los tópicos, el uso de la temporalidad y el
empleo lúdico del lenguaje.
Sinaloa y sus ojos cafés
Te disgusta viajar adelante adelante o hasta allá atrás,
pero ni modo, te tocó la última opción.
Bueno, hay que resignarse y traes un chingo de cargamento; haces
algo inusual en ti; pedir ayuda; le dices a un pasajero que te
ayude a subir unos cartones llenos de libros, y tu compañero
de asiento se ofrece a colocar tu maletota allá arriba.
Admiras sus piernas, piensas que es basquetbolista, pero no, es
beisbolista. Es un chavo buena onda; sin querer, empiezas a confesarle
tu vida a este desconocido, tal como Arreola contaba que solía
hacerlo, y es que a veces es preferible contarle tu vida a un
extraño que a una persona supuestamente confiable.
Te saca de onda, porque dice que tiene veinte años. ¡Ja…!
¿Quién te va a creer? Y claro, le exiges muestre
su credencial de elector. El güey viene tomadillo (de hecho,
no podría dejar de darte el tufo), y te muestra su identificación.
17-10-79; por lo tanto, te lleva un poco más de dos años.
Su amigo viene en calidad de cucaracha fumigada; permanece en
posición fetal durante buen tiempo, mientras este bato
se ríe de él.
El
abogado de Indias
Amos Milton, Editorial Almuzara,
Córdoba, junio, 2011
Se
trata de una novela histórica que transcurre en la Sevilla de
1595, una de las ciudades más populosas de aquella época
y epicentro del comercio de Ultramar. Su autor, abogado de profesión,
utiliza su formación jurídica para recrear una historia
en la que el protagonista, Alonso, un chico de la clase popular de la
época, llega a afianzarse como un hombre de ley dirimiendo conflictos
y pleitos que influirán de forma definitiva en la vida de los
personajes más excepcionales que dio este periodo como fue, entre
otros, Miguel de Cervantes.
Una novela actual y sin embargo histórica, donde los personajes,
los pleitos, los enfrentamientos entre administraciones, los sobornos
y los entresijos de una justicia débil con los arrogantes, pero
arrogante con los débiles, era una práctica habitual,
que apenas si ha variado con el paso del tiempo. Después de redactar
varios miles de cuentos cortos en forma de querellas, demandas o requerimientos,
Milton decidió escribir El abogado de Indias, basada
en dos escenarios; la Sevilla del siglo XVI, donde la sangre y el oro
fluían a raudales, y la administración de justicia que
imperaba en una época en permanente estado de ebullición.
Temas tan recurrentes y actuales como los problemas medioambientales
tienen su sitio en este volumen, donde en aquella época más
que la propia degradación del entorno y el calentamiento del
planeta, estaban en juego las reservas de unos recursos naturales como
el oro, merced a una política económica devastadora que
anteponía la codicia del hombre a la preservación de la
naturaleza.
El sacrificio, el oro, la sangre de indios y esclavos se despilfarra
para pagar palacios fastuosos o las soldadas de los tercios destinadas
a conservar la herencia europea de los Austrias. Sobre el pueblo llano
recaen los excesos y la opulencia de los poderosos. En definitiva, diferentes
escenarios pero idénticas tormentas, que tendrán al protagonista
de la obra como fiel garante del derecho y valedor de causas perdidas.
La
última noche en Los Ángeles
Lauren Weisberger, Editorial
Planeta, Barcelona, mayo, 2011
A
Brooke le encantaba leer revistas de cotilleos hasta que fue su matrimonio
el que empezó a ocupar los titulares semanales...
Brooke conoció a Julian Alter y se enamoró de él
en cuanto le escuchó cantar Hallelujah en el oscuro antro East
Villlage.
Llevan casados más de cinco años y forman una pareja feliz
y comprometida. Él es un gran músico que toca en pequeños
bares a la espera de una oportunidad y ella, a fin de ayudar a su marido
a hacerse un hueco en el competitivo mundo de la música, tiene
dos empleos para sufragar la economía familiar, uno como nutricionista
en el Hospital Universitario de Nueva York y otro como asesora para
una academia femenina de Upper East Side, donde los privilegios se tuercen
y los desórdenes alimenticios están a la orden del día.
Brooke cree en Julian y está dispuesta a sacrificar su carrera
para que él haga realidad su sueño.
Las cosas comienzan a mejorar después de años de tocar
en clubes de Manhattan, Julian por fin firma con Sony. Le piden que
actuase en el Tonight Show de Jay Leno… y se ve lanzado al estrellado
de la noche a la mañana. Comienzan a lloverle asombrosas oportunidades
casi a diario: una gira con Maroon 5, incluso una actuación en
los Grammy.
Al principio la fama resulta divertida, ¿quién no querría
dormir en hoteles de cinco estrellas, conocer a los famosos y vivir
rodeado de lujo? Pero la fama tiene un precio, Julian está cada
vez más ausente, más ocupado y constantemente de viaje...
Cuando aparecen en las revistas los primeros rumores sobre una posible
crisis entre ellos, Brooke empezará a cuestionar la verdad de
su matrimonio y deberá aprender a distinguir entre lo que cree
desear y lo que de verdad necesita.
Zambras
de Granada y flamencos del Sacromonte
Curro Albaicín, Editorial
Almuzara, Córdoba, marzo, 2011
Curro
Albaicín, realiza un inventario y homenaje a los artistas del
mundo de la zambra, las cuevas del Sacromonte y el flamenco granaíno
que no han tenido el reconocimiento que merecían. Según
Albaicín la historia de los gitanos del Sacromonte demuestra
la influencia y la importancia que han tenido éstos en el flamenco
y en otras expresiones artísticas para grandes músicos,
poetas, escultores o pintores.
En gran parte esta obra trata sobre los artistas que han actuado en
las zambras desde 1850 hasta las inundaciones de 1963, cuando el Sacromonte
quedó deshabitado y sus moradores tuvieron que dejarlo para vivir
en otros barrios granadinos.
El autor realiza un rastreo de los apellidos gitanos provenientes del
Sacromonte hoy día de sobra conocidos, como son: Heredia, Amaya,
Maya, Cortés, Fernández, Fajardo, Bustamante o Carmona.
Apellidos que han tenido y tienen influencia en las grandes figuras
del cante como Mario Maya, Manolete, la saga de los Carmona (cuyos últimos
miembros protagonizaron el fenómeno Ketama), los hermanos Cortés,
Marina Heredia, etc.
El
ángel perdido
Javier Sierra, Editorial
Planeta, Barcelona, febrero, 2011
Julia
Álvarez restauradora, se encuentra trabajando en la rehabilitación
del Pórtico de la Gloria de Santiago de Compostela. Es el día
de Todos los Santos, pero se queda hasta tarde afanada en su labor cuando,
de pronto, un extraño irrumpe en el templo y se dirige a ella
en una lengua desconocida. Antes de que logren entenderse, un tiroteo
frustrará su encuentro y el intruso huye. El hombre que ha iniciado
los disparos se presenta entonces a Julia como un agente de la Agencia
Nacional de Seguridad de los Estados Unidos que ha sido enviado a España
para esclarecer el secuestro de su marido, el afamado climatólogo
Martin Faber, desaparecido cerca de la frontera entre Turquía
e Irán. Allí mismo le advertirá que también
su vida corre peligro.
Sin quererlo, Julia se verá envuelta en una ambiciosa y trepidante
carrera que durará 72 desesperadas horas, por conseguir dos misteriosas
y antiguas piedras. Dos minerales únicos, descritos en detalle
por primera vez en el siglo XVI, llamados adamantas, que pertenecieron
a un matemático y astrólogo de la corte de Isabel I de
Inglaterra que dedicó buena parte de su vida a investigar las
posibilidades de comunicarse con los ángeles, y que Julia y Martin
recibieron como regalo de boda cinco años atrás. Conocidas
también como betilos, heliogábalos, chintamanis e incluso
‘piedras susurrantes’, estos minerales son codiciados desde
hace siglos por personas de las altas esferas políticas de Estados
Unidos, incluido el presidente, y por una secta milenaria del corazón
de Armenia.
Javier Sierra nos vuelve a sorprender. Esta vez nos sumerge en un mundo
en el que historia, magia, tecnologías ancestrales y ciencia
de vanguardia se aúnan en un thriller tan evocador y bien documentado
como original.
Doce horas antes
La enorme pantalla de plasma del despacho del director de la Agencia
Nacional de Seguridad se iluminó mientras sus persianas
eléctricas oscurecían la sala con un suave zumbido.
Un hombre trajeado, de aspecto impecable, aguardaba tras una mesa
de caoba a que el todopoderoso Michael Owen le explicara por qué
lo había hecho venir a toda prisa desde Nueva York.
—Señor Allen —carraspeó el gigante negro
clavando su mirada en él—. Le agradezco que haya
venido a verme con tanta diligencia.
—Supongo que no tenía elección, señor
—respondió.
Nicholas L. Allen era un agente curtido en aquellos lances. Llevaba
dos décadas moviéndose con razonable agilidad por
el bosque burocrático de Washington D. C. y se contaban
con los dedos de una mano las veces que había pisado aquel
despacho. Si el director Owen lo había convocado a su madriguera
en Fort Meade, Maryland, era porque se avecinaba una crisis. Y
de las grandes. Acudir presto era lo menos que podía hacer.
—Verá, coronel Allen —prosiguió Owen.
Sus ojos todavía lo escrutaban con severidad—. Hace
seis horas nuestra embajada en Ankara nos ha enviado el vídeo
que deseo mostrarle. Le ruego que se fije en todos los detalles
y comparta sus impresiones cuando termine de verlo. ¿Lo
hará?
—Claro, señor.
Nick Allen había sido entrenado para eso. Para obedecer
a sus superiores sin oponer resistencia. Tenía el perfil
del soldado perfecto: complexión fuerte, casi un metro
ochenta y cinco de alzada, rostro cuadrado, surcado por alguna
que otra fea marca de combate, y una mirada azul que podía
graduar desde la infinita bondad a la furia más despiadada.
Dócil, se reclinó en su butaca y aguardó
a que la pantalla de barras multicolores desapareciera para desvelar
su primera imagen.